SILOS Y TANQUES


La mayor ventaja del uso de los silos de diseño para lácteos es el poder utilizar el espacio externo alrededor de la planta así ahorrando costoso espacio interno que es preferible dedicar a los procesos de producción y lavado.
Para lograr un buen desempeño durante su vida útil los silos deben estar totalmente protegidos del ambiente externo y permitir un almacenaje seguro de contaminación y con capacidad de mantener la temperatura del producto constante dentro del rango deseado.

Tanque de procesos

Los tanques de proceso son diseñados según su función y requerimientos del proceso. Las consideraciones más importantes para su adecuada selección nacen del producto mismo y la aplicación que se le desea dar al mismo. Las aplicaciones o funciones son:

Capacidad de almacenar
Intercambio de calor requerido
Tipo de mezcla deseada, flujo interno y acción de corte (shear)

Soluciones


Dentro de las posibles soluciones  para logra estos objetivos ofrecemos los maduradores y cristalizadores que responden a condiciones y funciones ya definidas y experimentados en cada uno de sus procesos y por tal razón tenemos diseñado y probado tanques que entregan ventajas en sus procesos.

Madurador con relaciones de 2 a 1 y más con el propósito de incrementar la relación de superficie de intercambio/ producto para lograr una mayor eficiencia en el intercambio.
Se incluye un intercambiador tubular como agitador así limitando la fricción (sheer) y llevando las superficies de enfriamiento al yogurt cuando éste está listo para ser enfriado.

El sistema también permite lograr que el producto alcance temperaturas de super pasterización de 80 grados o más, se le dé el tiempo de sostenimiento en el mismo madurador, después del sostenimiento el agua del agitador tubular y de las paredes son dirigidas a reciclar desde la torre de agua y así enfriar a menor costo al llevar el producto a temperatura de maduración deseada.

El enfriamiento final se hace redireccionando el flujo del agua de la torre de agua al banco de hielo o con agua fría procedente del chiller para su enfriamiento final a temperatura de envasado. En este caso se bombea una sola vez mezclando el producto con fruta en línea y la viscosidad natural se conserva al máximo.